Príncipe y Rey
Tras el proceso febril me encuentro débil, con ligeros dolores en las articulaciones, los miembros ateridos y una cierta espesura mental. Decido descansar un momento antes de partir hacia la isla en busca de más pistas que arrojen algo de luz sobre el destino de Shem y entro nuevamente en la taberna “El Gigante” (aunque para mí sigue siendo la taberna de Prokófiev), me pido un caldo bien caliente y me siento al fondo, en una mesa apartada. Acérquense, quiero contarles algo…
En la inundación que sufrí ayer en el piso (la segunda en escasos tres meses) sin duda lo que más me dolió fue ver empapados un montón de vinilos que aún esperaban ser rescatados de una caja de cartón abandonada en un rincón de la casa. La tristeza de ver deteriorado algo que con mimo has guardado durante años resulta muy dolorosa. Entre aquellos vinilos rescaté una recopilación a la que tengo especial cariño, “Los Reyes del Rock” y enseguida me vino a la mente uno de los temas que incluye, “The Kings of Metal”, de los “primos roqueros de Conan”, tal como los definió muy acertadamente un crítico musical… Manowar es un grupo duro y difícil para los que no se han acercado nunca a esta clase de música. Aún así me he propuesto sorprenderles en esta taberna, veamos si lo consigo esta vez.
Una buena forma de afianzarse la fama de reyes del metal es entrando en el Guiness por la puerta grande. Manowar ostenta el récord del concierto más ruidoso (en su gira “Spectacle of Might” en Gran Bretaña) donde alcanzaron los 129.5 dB (el umbral del dolor está en torno a los 140 dB, para que se hagan una idea).
Esta banda comenzó a gestarse curiosamente en un concierto de otro de los grandes, Black Sabbath, donde Joey DiMaio (bajo) trabajaba de técnico de bajo y encargado de la pirotécnia. Allí conoció a Ross Friedman (guitarrista) que tocaba en Shaked Street, teloneros de Black Sabbath. Reclutaron más tarde al batería Donny Hamzik y a Eric Adams como vocal, siendo estos los componentes originales que formaron el grupo.
Tras esta breve reseña sobre el grupo (ya saben que me niego a atormentarles con aburridas biografías), una pequeña reflexión. Para ser cantante de un grupo heavy necesitas tener unas voz bien preparada, casi diría privilegiada, no todo el mundo es capaz de pegar berridos de esa manera y que suene bien. Eric Adams posee una de esas voces que alcanzan registros envidiables y para demostrarles esto he escogido un tema muy especial que estoy seguro les va a encantar, es uno de mis preferidos del grupo.
Si nunca han escuchado a un heavy cantando ópera, esta es la ocasión. Les traigo hoy la versión de Manowar de Nessun Dorma, el aria más famoso de Puccini que pertenece a su ópera Turandot, donde Eric se mete en el papel del príncipe Calaf (que por cierto, en su primer estreno en Milán el 25 de abril de 1926 estuvo representado por un español, el tenor Miguel Fleta).
¡Nessun dorma! ¡Nadie duerma! Por decreto de la princesa Turandot nadie debe dormir en Pekín hasta que se alguien descubra el nombre del extranjero…
Aquí les dejo el libreto traducido que no tiene desperdicio (al principio del tercer acto encontrarán el aria) y un resumen de la ópera para quien no la conozca (muy recomendable).
Presten atención como llegando al final del tema se introduce la guitarra eléctrica de una forma magistral, integrándose por completo en la atmósfera musical. Y sobre todo, no se pierdan el grito final de Eric, me parece de lo más simpático, casi reivindicativo, como dejando claro que él, además de príncipe operístico, es un Rey del Metal.
Hasta la próxima historia.
Escrito el 10 Noviembre, 2006 Hora 20:14
Escrito el 10 Noviembre, 2006 Hora 20:19
Escrito el 10 Noviembre, 2006 Hora 20:27
Escrito el 13 Noviembre, 2006 Hora 20:01