Fin de semana bricochef
Sábado, salgo de comprar material de bricolaje en un centro comercial. Mientras camino hacia el coche cojo el móvil y, entre dudas, sin demasiada convicción, hago una llamada, una débil tentativa de cenar acompañado y tal vez tomar una copa. Fracaso. Pues nada, que le den al mundo, me voy a mi casa.
Hace buena temperatura así que decido instaurar el verano en mi reino por una noche. Pongo música de verano. Dire Stratits. Algunas de sus canciones me recuerdan a aquellos veranos de mi infancia en Sevilla y a los largos desplazamientos, que nunca se hicieron largos, en el Renault 12 blanco.
Cena tapeo, como manda una noche estival: morcillita frita, choricito frito, taquitos de queso, revuelto de olivas rellenas, atún y pimientos de piquillo, un poquito de fuet y que no falte “pa amb tomàquet”.
Mientras ceno se acaba el cd “Brothers in Arms” y pongo “Making movies”, que no me recuerda tanto a Sevilla pero como me he metido ya media botella de Rioja en el cuerpo me recordará a lo que a mi me de la gana.
Acabo de cenar. No me he bebido toda la botella pero casi, mañana la remato. Me fumo un cigarro y poco después se acaba la noche de verano.
Domingo. Me levanto a las 7:15 sin sueño. Primero, desayuno estándar, Cola-Cao con madalenas. Tengo cosas que hacer pero es pronto para joderles la resaca a los vecinos con el taladro. Enciendo el ordenador y escribo un poco. Lo apago. Manos a la obra…
Modifico dos enchufes y dos conmutadores de la habitación grande que, por un despiste mio al pedir el cabezal de la cama, quedaron por detrás. Después de un rato peleándome con los cables vuelvo a tener enchufes e interruptores. Se acabó apagar la luz desde fuera y por fin podré poner la lamparita en la mesita para leer.
Segunda tarea. Cuelgo el espejo delante de la cama para que por las mañanas, recién levantado, me recuerde que soy humano y vulnerable. Y para alguna cosa más que no recuerdo.
Tercero. El plafón ikea del techo de la habitación pequeña. Sin complicaciones. Una bombilla menos colgando.
A la mierda el bricolaje, ya me he cansado. Me pongo el disfraz de chef encima del pijama.

El trapo es como las gafas de superman, apenas varia tu aspecto pero lo cambia todo.
Menú del día: Conejo al horno. Troceo unas patatas y las frío un poco. Unto el conejo de aceite y lo salpimento. Cebolla, ajo, perejil, pimientos, unos dátiles, las patatas y el conejo van a una bandeja que introduzco en el horno previamente calentado. Me corto el dedo porque soy imbécil y continuo. Cuando ha pasado un cuarto de hora le añado un poco de agua con una pastilla de avecrem mercadona disuelta. A ver que sale.
Es mi primer conejo (al horno) así que le hago esta foto porque ahora soy un aprendiz de chef orgulloso.
Le hago esta otra porque, como ya he dicho, además soy imbécil y se me ha caído la bandeja mientras hacía el capullo con el móvil.

Mientras espero me vuelvo a probar el casco que me he comprado. Sí, he vendido el coche y me he comprado una moto que no corre para ir más lento pero llegar antes a los sitios, paradojas de las grandes urbes (… había escrito ubres, en que estaría yo pensando…). Nunca he llevado moto y me hace ilusión; esta semana me la entregan, estoy ansioso por tenerla. Me pruebo también la chaqueta roja que me ha regalado mi cuñado porque no la usaba, quizás porque no tiene moto. No quise preguntarle el porqué de la chaqueta si no tiene moto, pero en el fondo me da igual. Aunque el color no me entusiasma me ha salido gratis, es lo único que importa ahora. Me doy un par de vueltas por la casa con el casco y la chaqueta roja. De pronto la situación me parece absurda, dando vueltas así parezco un inverosímil Darth Vader vestido de pizzero. De esta no les pongo foto, prefiero hacer el ridículo en la intimidad.
Reflexiono, vestido así no me hace falta el espejo para sentirme humano y vulnerable. Ni imbécil. Tendré que darle otros usos. A pesar de eso, antes de quitarme el disfraz voy a echarme una última mirada para confirmarlo.
Por cierto, el conejo (al horno) buenísimo aunque demasiado conejo para mí (nunca pensé que diría esta frase).