Tras el rastro de Shem

Ayúdeme doctor…

28 Septiembre 2007

Ayúdeme doctor…

… porque esto de dejar de fumar es muy duro, me duele la mandíbula de tanto mascar chicles… lo de mascar se ha convertido ya en un acto reflejo y me he cargado tres móviles a bocados mientras hablaba. Y estoy hasta los mismísimos cojones de tanto chicle, de verdad, se están convirtiendo en una obsesión doctor, todo me sabe a menta, o a mentol, que el otro día sin darme cuenta me descubrí echando un par de tridents tornado al gazpacho, joder doctor, y estoy cansado de este frescor permanente en la boca, que ayer estornudé en la oficina y todo el mundo se ha resfriado. No puedo continuar así doctor, esto es muy duro, tengo una jaula de monos en la cabeza, o en el pecho, o dondequiera que se alojen las ansiedades. Esto empieza a ser grave, muy grave doctor, en serio, mire usted que el otro día bajé a la calle en pleno ataque de ansiedad y me fumé un chupachups, no me pregunte usted cómo, pero me lo fumé después de robárselo a un niño de 7 años que andaba por allí, que me dio envidia verlo con un palo blanco en la boca, el cabrón, a quien se le ocurre, si es que la culpa es del puto niño. Y encima casi me parte la cara la madre, mire usted, que empezó a golpearme en el ojo con la gameboy del niño y tuve que tirar la colilla del chupachups y salir corriendo doctor, que esto no es vida, que tengo erecciones cuando paso delante de un estanco, y me monté un trío con Nico y Tina para quitarme el mono, pero no es lo mismo.

Ayúdeme doctor…

¿Qué? ¿que le pague? Sí claro, como no… aquí tiene usted… ¿y cree que es grave doctor?

Clinc, clonc, plof…

-“Su tabaco, gracias