Borrón y cuenta nueva. De eso va todo esto, no? Quiero decir que esto es lo normal, no? Si se empieza de cero se empieza de cero. Aunque, no sé, quizá sea más apropiado “se continúa desde cero”.

Inciso:
(Mira que el color era feo de cojones, ¿por qué nadie me dijo nada? Bueno sí, alguien sí me lo dijo. Y el diseño… en qué estaría yo pensando. En fin, era otra época y debe ser que miraba las cosas con otros ojos. Lo que hay ahora tampoco es para tirar cohetes pero… en fin, con algo hay que empezar…  o continuar.
Fin Inciso

La última vez que dejé algo aquí era, efectivamente, otra época. Desde entonces han pasado muchas cosas. Muchas. Buenas, malas y otras que aún no sé si fueron buenas o malas pero que ahí están. Todo deja poso. La de posts que hubiera escrito con todo eso, joder, lo que nos hubiéramos reído… pero ya pasó y ahora no toca hablar de lo que ya pasó. O no apetece. Además, si algo tengo claro es que un año, cualquier año, da para muchos posts y este puto 2010 me está dando mucho juego. Casi se podría decir que se ha empeñado en que escriba.

Si tuviera que destacar algo de mi vida actual sin entrar en intimidades eso sería, sin duda alguna, que soy el presidente de mi comunidad. Y este es el puto problema, que si no entro en intimidades solo puedo destacar este tipo de gilipolleces porque todo lo que me pasa ahora mismo tiene ese aire de extrema relevancia vital, como si cada movimiento, cada situación, cada elección, por insignificante que sea, pudiera cambiar mi vida. Y no me parece normal, la verdad.

Vale, de acuerdo, soy de los que lo analizan y evalúan todo. Hasta ahí bien, pero es que en este estado de extrema sensibilidad me acuesto por las noches con la sensación de que han ocurrido cosas importantes en mi vida cuando en realidad ha sido un puto día como otro cualquiera y hago resumen mental en la almohada y me hago un lío yo solo porque no encuentro nada relevante, pero la sensación sigue ahí, hoy ha sido un día importante, coño, han pasado cosas, cosas de esas que perfilan un futuro diferente, no? y yo sin encontrar nada.

Porque no hay nada. Soy presidente de mi comunidad. Punto. No hay más. El resto es volátil, ficticio… las cosas del trabajo, las oportunidades, las decisiones sin consecuencias… todo eso que parece abrir mil puertas diferentes en realidad no es más que humo, el resultado de un estado de ánimo que proyecta a cada golpe de pensamiento un futuro distinto, deseable. No imposible ni inalcanzable, pero no es (o no parece) lo que viene a continuación. Además está el velo de fragilidad que lo cubre todo, cualquier imagen proyectada en cualquiera de las mil puertas tiene pinta de poder desvanecerse en cualquier momento y entonces atomarporculo ese posible futuro. Supongo que no se puede estar un paso por delante de lo que te ocurre.

Entonces… qué?

Entonces… pues veréis, el otro día se atascaron las tuberías del bloque y a los vecinos de los bajos les salía mierda por la bañera. La mierda de todos. Me invitaron amablemente a que observara in situ el hecho en cuestión, y yo, que últimamente veo metáforas en todos sitios, observando aquella bañera pensé, mira que bien, si tuviera un hijo le diría “mira hijo, ¿lo ves? Esto es la vida, ¿lo entiendes? Por eso este señor está en paro”.  El caso es que ahí estaba yo, en casa ajena viendo cómo salía mierda por la bañera de otro y fue del todo inútil que previamente yo hubiera dicho “que no hace falta que lo vea, hombre, si ya le creo, ya”. Pero no, sí que hacía falta porque parece ser que si no enseñas tu mierda a los demás entonces no vale. Y esto me pareció otra gran metáfora (mirahijo_ looveees?).

Y va a ser que de eso va todo esto, no?

O no, qué más da.