Tras el rastro de Shem

Por veinte duros

1 Febrero 2007

Por veinte duros

P.V.P. 100 ptas., el precio se transforma casi en unidad de tiempo y ese tiempo se mide en ocre en estas páginas desgastadas. Las palabras parecen haber menguado para estar más cerca unas de otras, cobijándose del frío del olvido, casi resignadas a no ver de nuevo la luz…

Casi resignadas, así me las encontré cuando rescaté este libro del cuarto trastero de mis padres. Quien iba a imaginar, después de todo, que gracias a una ridícula palabra, meme, algunas de ellas saltarían del libro a la pantalla…

Y añadió que si Lantier se propasaba o se atrevía a seguirla, con llamar a un guardia y hacerle detener bastaba y sobraba. Hacía un mes que su marido había conseguido la plaza de guardia municipal y desde entonces Virginia no pensaba más que en arrestar a todo el mundo. Y como quiera que iba alzando la voz, diciendo que le gustaría que alguien le pellizcara por la calle, para llevar en persona al insolente hasta entregárselo a Poisson, Gervasia, con un gesto le suplicó que se callase, pues las operarias estarían escuchando.

La taberna”, Émile Zola

Y puesto que les hablo de este libro precisamente desde esta taberna, en la cual, como saben ustedes, gusto de compartir algo de música siempre que me detengo, vamos pues hoy con un tema de un artista de nuestro tiempo claramente influenciado por un coetáneo de Zola (de hecho nacieron el mismo año), Tchaikovsky, del que sobran explicaciones.

Les dejo con un aperitivo de Ingwie Malmsteen, “Overture 1622”, del que no les diré nada (aunque me extrañaría que no les suene este virtuoso de la guitarra) pues guardo en el tintero un post más extenso. Si no lo conocían ya iba siendo hora.

 

 

10 Noviembre 2006

Príncipe y Rey

Tras el proceso febril me encuentro débil, con ligeros dolores en las articulaciones, los miembros ateridos y una cierta espesura mental. Decido descansar un momento antes de partir hacia la isla en busca de más pistas que arrojen algo de luz sobre el destino de Shem y entro nuevamente en la taberna “El Gigante” (aunque para mí sigue siendo la taberna de Prokófiev), me pido un caldo bien caliente y me siento al fondo, en una mesa apartada. Acérquense, quiero contarles algo…

En la inundación que sufrí ayer en el piso (la segunda en escasos tres meses) sin duda lo que más me dolió fue ver empapados un montón de vinilos que aún esperaban ser rescatados de una caja de cartón abandonada en un rincón de la casa. La tristeza de ver deteriorado algo que con mimo has guardado durante años resulta muy dolorosa. Entre aquellos vinilos rescaté una recopilación a la que tengo especial cariño, “Los Reyes del Rock” y enseguida me vino a la mente uno de los temas que incluye, “The Kings of Metal”, de los “primos roqueros de Conan”, tal como los definió muy acertadamente un crítico musical… Manowar es un grupo duro y difícil para los que no se han acercado nunca a esta clase de música. Aún así me he propuesto sorprenderles en esta taberna, veamos si lo consigo esta vez.

Una buena forma de afianzarse la fama de reyes del metal es entrando en el Guiness por la puerta grande. Manowar ostenta el récord del concierto más ruidoso (en su gira “Spectacle of Might” en Gran Bretaña) donde alcanzaron los 129.5 dB (el umbral del dolor está en torno a los 140 dB, para que se hagan una idea).

Esta banda comenzó a gestarse curiosamente en un concierto de otro de los grandes, Black Sabbath, donde Joey DiMaio (bajo) trabajaba de técnico de bajo y encargado de la pirotécnia. Allí conoció a Ross Friedman (guitarrista) que tocaba en Shaked Street, teloneros de Black Sabbath. Reclutaron más tarde al batería Donny Hamzik y a Eric Adams como vocal, siendo estos los componentes originales que formaron el grupo.

Tras esta breve reseña sobre el grupo (ya saben que me niego a atormentarles con aburridas biografías), una pequeña reflexión. Para ser cantante de un grupo heavy necesitas tener unas voz bien preparada, casi diría privilegiada, no todo el mundo es capaz de pegar berridos de esa manera y que suene bien. Eric Adams posee una de esas voces que alcanzan registros envidiables y para demostrarles esto he escogido un tema muy especial que estoy seguro les va a encantar, es uno de mis preferidos del grupo.

Si nunca han escuchado a un heavy cantando ópera, esta es la ocasión. Les traigo hoy la versión de Manowar de Nessun Dorma, el aria más famoso de Puccini que pertenece a su ópera Turandot, donde Eric se mete en el papel del príncipe Calaf (que por cierto, en su primer estreno en Milán el 25 de abril de 1926 estuvo representado por un español, el tenor Miguel Fleta).

¡Nessun dorma! ¡Nadie duerma! Por decreto de la princesa Turandot nadie debe dormir en Pekín hasta que se alguien descubra el nombre del extranjero…

Aquí les dejo el libreto traducido que no tiene desperdicio (al principio del tercer acto encontrarán el aria) y un resumen de la ópera para quien no la conozca (muy recomendable).

Presten atención como llegando al final del tema se introduce la guitarra eléctrica de una forma magistral, integrándose por completo en la atmósfera musical. Y sobre todo, no se pierdan el grito final de Eric, me parece de lo más simpático, casi reivindicativo, como dejando claro que él, además de príncipe operístico, es un Rey del Metal.

Hasta la próxima historia.

3 Noviembre 2006

La taberna de Prokófiev

Nada más iniciar nuestra marcha siguiendo el rastro de Shem nos encontramos con esta taberna en las afueras. Es una taberna antigua donde suenan canciones de otro tiempo que inmediatamente algunos de nosotros identificamos despertando melancólicos recuerdos.

-Mira el cartel Jafa, Taberna “El Gigante”- dice alguien del grupo guiñándome un ojo- ¿Te recuerda algo?

-Sí…- susurro al viento mientras sonrío- la ópera de las blancas!- exclamo de pronto, relacionando de inmediato el nombre de la taberna musical con Prokófiev, e hilvanando mil historias a partir de esta curiosidad de aquel joven compositor, con esa música que sale de ahí dentro provocando continuas evocaciones involuntarias que se transforman de pronto en infinidad de anécdotas, en datos arrojados sin orden a mi cerebro como si una orquesta descompasada lanzara a destiempo sus instrumentos golpeando mi cabeza una y otra vez, y recordando entonces que detrás de cada tema existe una historia, y en cada historia se encuentran entrelazadas cientos de peculiaridades.

-Detengámonos aquí a descansar, quiero explicaros algo.

Entramos en la taberna a pesar de haber estrenado el camino no hace mucho, pero nos apetece sentarnos y explicarnos historias mientras suena la música. Una vez sentados, con una jarra de cerveza en la mano, me dispongo a contarles a ustedes, mis acompañantes, la primera de una larga lista… “Esta vez empezaré yo pero espero que pronto se animen ustedes, amigos, pues en este largo camino seguro que alguna historia encontrarán que merezca ser contada aquí, entre cervezas, bajo el influjo del tema que la despertó del olvido”. Utilicen esta taberna y sus músicos (a los que pongo a su disposición siempre que quieran), y mientras se animan les contaré algunas que tengo yo a la espera de que en breve alguno de ustedes se ponga en pie, jarra en mano y diga, como digo yo ahora:” Esta historia…”

Esta historia comienza con cierto grupo de los años 70, un clásico del Heavy (o Rock duro, llámenlo como quieran). Pero no se vayan todavía…., sé que este género no despierta admiración entre todos los presentes. Por favor, siéntense y déjenme intentar sorprenderles.

Se podrían explicar cientos de cosas de un grupo como Van Halen pero no voy a agobiarles con una biografía detallada, para eso tienen ustedes Internet si les apetece. Lo que yo pretendo es despertar su curiosidad, que se acaben la cerveza conmigo sin bostezar ni una vez y aportarles un poquito de entretenimiento en esta parada.

Una de las cosas que me llamó la atención de este grupo, inicialmente formado por los hermanos Van Hallen (Eddie y Alex, guitarra y batería) junto a David Lee-Roth (vocal) y Michael Anthony (bajo), fue que el peculiar e inconfundible sonido de la guitarra de Eddie (sobre todo en los primeros discos) se debía a una pastilla defectuosa quele proporcionaba un sonido característico. A Eddie este sonido le enganchó de tal forma que lo convirtió, junto con su técnica innovadora, en su sello particular, pudiéndose identificar con él fácilmente el sonido del grupo. Cuando tuvo medios económicos suficientes llevó a un laboratorio la pastilla para que pudieran reproducir ese mismo sonido en una pastilla nueva. No recuerdo más de esta pequeña anécdota y no he encontrado ninguna referencia al respecto en las biografías que he consultado en Internet, tendrán que fiarse del recuerdo que tengo de un ejemplar antiguo de Guitar Player donde explicaban esto mismo en una entrevista a Eddie, y que aún debe rondar por alguna caja de mi vida (que tampoco he encontrado…).

Cuentan también que en un principio, descartando la educación de piano que su padre intentó inculcarles, Alex se interesó por la guitarra y Eddie por la batería, precisamente al revés de como acabarían tocando. Sucedió que mientras Eddie repartía periódicos, Alex le cogió el gustillo a la batería de su hermano, y Eddie inmediatamente vio que a Alex se le daba mucho mejor, así que decidió probar suerte con la guitarra…

Como tantos otros músicos de este mismo género (porque músicos se les debe considerar, y pronto intentaré descubrirles que esto es así, si es que alguien tiene dudas), el interés inicial por la música debió llegarles por influencia familiar. Su padre, clarinetista profesional, sin duda tuvo algo que ver. Y como muestra les he preparado un tema que a mí particularmente me entusiasma, no puedo evitar mover los pies en cuanto suenan las primeras notas. En esta ocasión no escucharán la exquisita y depurada técnica a la guitarra de Eddie, he preferido compartir con ustedes, aquí, en torno a estas cervezas, un tema que reúne a la familia Van Halen, donde el padre acompaña a sus hijos con un genial clarinete.

Espero que les haya gustado este alto en el camino.

Actualización: Para los que no puedan oir el tema a través del reproductor flash, primero mis disculpas, no he podido testear con varios sistemas (tan solo a nivel gráfico con distintos navegadores, lo pueden hacer aquí), y segundo, aquí les dejo el link directo al mp3:

http://traselrastrodeshem.com/archivos/musica/Big%20Bad%20Bill.mp3