En algún momento entre los veintipocos y los veintimuchos dejé de dibujar. De esas cosas que dejas de hacer sin darte cuenta hasta que desparecen por completo de tu vida sin dejar rastro. Sin motivo, simplemente las dejas de hacer y si no se recuperan solo queda la nostalgia puntual del recuerdo esporádico. Sin embargo a veces no es tarde para recuperarlas. O tal vez nunca es tarde, no lo tengo claro. Queda romanticón y trascendental decir que nunca es tarde para nada pero, en fin, si me paro a pensar seguro que se me ocurren cosas que jamás podré recuperar, pero no voy a pararme a pensar, que es domingo y no es plan.
En cualquier caso, lo de dibujar sí lo he recuperado. Recuerdo haber escrito en algún post que de tanto en tanto tengo impulsos creativos. Casi son ataques en los que necesito descargar esa ansiedad creativa de alguna forma. Yo creo que nos pasa a todos aunque no tengo ni idea de lo que hacen los demás cuando les invade la necesidad de crear algo. Un blog, tal vez, yo que sé. Quizá se pueda ignorar aunque a mí no me funciona.
Aún no sé cuál es el propósito de poner aquí los dibujos. Tal vez ver, con el tiempo, alguna evolución. Aunque soy bastante irregular y, por lo general, acabar un dibujo me lleva bastantes días. Eso cuando lo acabo, porque muchos se quedan a medias, me dejan de gustar y los abandono. También es cierto que ahora, más que dibujar lo que a mí me gustaría estoy practicando, cogiendo destreza, aprendiendo de nuevo. Me obsesionan las texturas, conseguir texturas realistas con unos cuantos lápices. Y cuando no lo consigo me frustro y comienzo otro dibujo.
En fin, veremos en qué queda esto. Los retratos no los pongo porque necesito el permiso expreso de las personas retratadas. Tengo uno que no me gusta mucho de Bruce Springsteen pero aún no me ha contestado.
No seáis muy duros, estoy empezando.
Esto es lo que os decía de las texturas. El dibujo no vale nada pero he aprendido mucho con él, he quedado bastante contento con algunas cosas.
Disculpad la calidad de las imágenes, no tengo escáner, la cámara de fotos no sé dónde coño para y solo tengo el móvil.





